Reivindicando el arte urbano

De prohibido a reconocido. De ilegal a democrático. El arte urbano ha vivido en Barcelona sus malos y sus buenos momentos hasta conseguir una situación de normalidad, con festivales y encuentros que se celebran ahora y que logran un gran impacto social.

La asociación Rebobinart viene trabajando desde hace años para que los artistas urbanos puedan expresarse libremente en espacios adecuados en la ciudad de Barcelona, aportando valor añadido a los grafitis, trabajando con asociaciones y entidades de barrio así como con escuelas e institutos.

Ús festival Street Art Barcelona (Edu Bayer)

Todo empezó con el proyecto Persianas libres, donde se consiguió que miles de comercios de la ciudad accedieran a que los artistas pintaran sus persianas. Luego vinieron las actividades sociales, como los talleres en cárceles o centros sociales, o el trabajo pedagógico en colegios. “Democratizar el arte urbano y crear las bases para consolidar este movimiento cuando ya no esté tan de moda”, ese es el objetivo, según nos explica Marc, el impulsor de la asociación.

¿Cuándo y por qué nace Rebobinart?
Todo empezó hace unos años cuando pregunté a mi hermano por qué pintaba grafitis, y por qué era ilegal. Entonces quisimos hacer un proyecto para conseguir espacios y forzar al ayuntamiento a permitir los grafitis. De ahí surgió el proyecto Persianas Libres. Conseguimos contactar con 1500 comercios que nos permitieron pintar sus persianas con total libertad.

Ús festival Street Art Barcelona (Edu Bayer)

¿Cuál es vuestro principal objetivo?
Liberar espacios de creatividad para los artistas urbanos de Barcelona y gestionar el mayor número de espacios en la ciudad para que puedan realizar sus obras de forma legal. También pretendemos cambiar la concepción del arte urbano que se tiene en la actualidad, aportando valor añadido a esta actividad y promocionando a los artistas más potentes.

¿Y eso cómo lo hacéis?
A partir de un trabajo de base con los barrios, desde las asociaciones y entidades, así como con un programa pedagógico para escuelas e institutos. Les enseñamos a los niños no sólo a pintar sino a tener conciencia que cuando haces una intervención en el espacio público, hay personas involucradas y tus acciones tienen un efecto. También gestionamos los espacios cedidos por los distritos de la ciudad a partir de una plataforma web, que emite permisos para pintar a las personas que lo soliciten.

¿Cómo se lleva a cabo el trabajo con las asociaciones?
Por ejemplo, participamos en la conmemoración de los 60 años del barrio de Vía Trajana con la realización de un mural artístico en plena vía. La obra la realizaron los artistas de la plataforma Muros Libres Aram’rah y Dante. El muro recogía las imágenes de la evolución del barrio, y los edificios históricos que son más significativos para los vecinos y vecinas.

Ús festival Street Art Barcelona (Edu Bayer)

¿Se confirma entonces que el arte urbano tiene más apoyo social?
Está claro que está en auge. Y que gracias a las redes sociales logramos tener mayor repercusión. Desde la asociación Rebobinart seguimos tejiendo complicidades con entidades vecinales y asociaciones de los barrios para que nuestros proyectos, y sobre todo el arte urbano en general, tenga un apoyo social más fundamentado.

También organizáis festivales…
En febrero pasado celebramos Ús Barcelona y logramos reunir 9.000 personas, que no está nada mal. Queríamos rescatar el valor de uso de espacios de la ciudad, que debido a los cambios urbanísticos pierden su función social. Creemos que el arte es un dinamizador natural del espacio público y tiene la capacidad de dar vida y dignidad a estos espacios vacíos.

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May 9 2014 bcn-sansalvador Categoría: Sin categoría

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